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No sé,...
no sé que sucede a veces, cuando se traba una tecla, y el lápiz se esconde dormido, o la tribuna de los sapos calla de golpe, cuando la luna camuflada baja del cielo con humedad. Cuando herir quiere la lluvia, cuando no se puede recordar lo que no se quiere. Es importante salvar de los viejos recuerdos, el que menos duele, el menos amargo, el más claro, el menos sombra. O sea que nadie toma fotos de lo que no quiere recordar. Por eso frente a cualquier álbum, uno siempre sonríe o tiembla, llora, medita, o piensa, y quiere borrar la memoria del papel las fotos tomadas el día en que la sombra montó un corcel.
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